11 de julio de 2026
Cuánto te cuesta no coger el teléfono siendo fontanero (con números)
Respuesta corta: entre 500€ y 1.500€ al mes para un fontanero que trabaja solo, según cuántas llamadas se le escapen. Cada llamada perdida en horario de obra es, en fontanería, un aviso que se lleva otro: el cliente con una fuga activa no deja mensaje ni espera tu llamada de vuelta, marca el siguiente número de Google. Vamos a hacer la cuenta entera, sin humo.
La cuenta, paso a paso
Los datos que necesitas (todos los tienes en tu móvil):
- Llamadas perdidas a la semana: abre el registro de llamadas y cuenta las de números desconocidos que no cogiste o devolviste horas tarde. Para la mayoría de fontaneros con trabajo salen entre 3 y 8.
- Ticket medio: un aviso típico de fontanería (fuga, atasco, cambio de grifería, sifón, cisterna) ronda los 180€.
- Cuántas se habrían cerrado: una llamada atendida a tiempo se cierra en torno al 30% de las veces. Y en urgencias, la llamada perdida se va al siguiente casi siempre: aplicamos un factor del 60%.
La fórmula, con 4 llamadas perdidas a la semana:
4 llamadas × 4,3 semanas × 30% de cierre × 180€ × 0,6 = unos 560€ al mes.
Con 8 llamadas perdidas a la semana, la cifra pasa de 1.100€ al mes. Y esto es solo el aviso inmediato: no cuenta lo que viene detrás.
Lo que no sale en la cuenta (y duele más)
El aviso de 180€ casi nunca vale 180€. El cliente al que le resolviste la fuga es el que luego te llama para cambiar el plato de ducha (900€), para la reforma del baño (4.000€) y el que te pasa el teléfono de su cuñada. Cada llamada perdida corta esa cadena entera de raíz: no pierdes un trabajo, pierdes un cliente para años.
Y hay un segundo efecto silencioso: el que llamó dos veces y no contestaste ya te tiene fichado como "no cogen el teléfono". Aunque le devuelvas la llamada por la tarde, la primera impresión juega en contra.
Por qué no se arregla "estando más pendiente"
Porque el problema no es de voluntad, es físico: no puedes soldar un tubo y coger el teléfono a la vez. Las llamadas entran justo en horario de obra, que es exactamente cuando no puedes atenderlas. Estar más pendiente solo significa interrumpir trabajos (y quedar mal con el cliente que tienes delante) o seguir perdiendo llamadas (y quedar mal con el que llama). Las dos opciones son malas.
Qué puedes hacer desde hoy
- Mide. Una semana contando llamadas perdidas en el registro. Sin el número, esto es una sensación; con el número, es una decisión.
- Mata el silencio. Respuesta automática de WhatsApp Business honesta: "Estoy en obra. Dime qué necesitas y dónde, y te llamo en cuanto salga." No recupera las urgencias, pero salva parte del resto.
- Pon a alguien (o algo) a contestar. Un desvío a alguien de confianza en tus horas de obra, o un sistema que conteste por ti al momento, apunte la avería, agende la visita y te lo pase al móvil. Eso es lo que montamos nosotros: la llamada se contesta siempre, el aviso es tuyo y tú decides desde la obra con un toque.
Si quieres saber tu número exacto, pide la Radiografía de trabajos perdidos (gratis) o juega con la calculadora con tus datos. A partir de ahí, tú decides si el agujero se queda abierto.